El lifting de pestañas es un tratamiento estético no invasivo diseñado para realzar la curvatura natural de las pestañas sin necesidad de extensiones o productos adicionales como rímel. Durante el procedimiento, se aplican soluciones específicas que levantan y moldean las pestañas desde la raíz, otorgando un aspecto más largo, rizado y definido. El resultado es una mirada más abierta y expresiva, que puede durar entre 6 a 8 semanas, dependiendo del ciclo de crecimiento natural de las pestañas.
El laminado y perfilado de cejas es un tratamiento que busca darle una forma definida, simétrica y pulida a las cejas, ideal para quienes desean mejorar su apariencia de manera natural. El resultado puede durar de 4 a 6 semanas, dependiendo del tipo de piel y del cuidado posterior.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto duran los resultados?
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El lifting de pestañas dura entre 6 y 8 semanas.
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El laminado y perfilado de cejas dura entre 4 y 6 semanas.
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La limpieza facial clásica deja la piel renovada y su efecto se mantiene según el cuidado y la rutina en casa.
¿Es doloroso el procedimiento?
No, todos los tratamientos son indoloros y no invasivos.
¿Puedo maquillarme después?
En el lifting de pestañas y el laminado de cejas se recomienda esperar 24 horas antes de aplicar maquillaje o mojar la zona.
¿Es necesario algún cuidado especial después?
Sí. Durante las primeras 24 horas evita frotar los ojos, usar maquillaje resistente al agua o exponerte a vapor y calor excesivo. En la piel, sigue una rutina de hidratación y protección solar.
¿Hay contraindicaciones?
No se recomienda en personas con infecciones o irritaciones activas en la piel o los ojos, ni en caso de alergia a los productos utilizados.
¿Cada cuánto puedo repetir el tratamiento?
Puedes repetir el lifting de pestañas y laminado de cejas cada vez que el efecto haya desaparecido por completo, y la limpieza facial se recomienda cada 4 a 6 semanas.
Contraindicaciones
Lifting de pestañas y laminado de cejas
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Infecciones o irritaciones activas en ojos o párpados (conjuntivitis, orzuelos, blefaritis).
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Heridas abiertas, cortes o quemaduras recientes en la zona.
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Alergia conocida a alguno de los productos del tratamiento.
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Cirugías o procedimientos recientes en el área ocular (esperar indicación médica).
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Piel muy sensible o con tendencia a reacciones alérgicas graves.
Limpieza facial clásica
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Heridas abiertas, quemaduras o dermatitis activa en el rostro.
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Infecciones cutáneas como impétigo, herpes activo o acné inflamatorio severo.
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Tratamientos dermatológicos recientes (peelings profundos, láser, microdermoabrasión) sin el tiempo de recuperación indicado.
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Alergia a alguno de los productos utilizados.
Generales
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Embarazo y lactancia: pueden realizarse con productos seguros y previa evaluación profesional.
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Problemas cutáneos crónicos (rosácea, psoriasis, eccema) requieren valoración previa para adaptar el procedimiento.